Rosa de Jericó 

Rosa de Jericó

Código: 335313     Peso: 35 gr.

Rosa de Jericó 


Planta seca que al hidratarla "resucita", usada desde la antigüedad para predecir el tiempo y traer prosperidad.


€ 4,90

Rosa de Jericó conocida también como Anastática (del griego, anastasis, resurrección) o Hierochúntica (del griego, hiero, sagrado), es una planta procedente del desierto con gran resistencia a la desecación. Utilizada en la antiguedad para predecir el tiempo y atraer prosperidad al hogar.

La rosa de Jericó tiene la capacidad de sobrevivir a largos periodos de sequia. Puede pasar incluso años. Con la falta de agua se seca, contrayéndose y quedándose cerrada. Al ser hidratada vuelve a vivir, es por eso que se dice que resucita. En los desiertos son arrastradas por el viento, diseminando sus semillas.

Modo de empleo:
- Llenar un cuenco de agua y meter la rosa de Jericó seca. En pocas horas, empezará a abrirse la planta. Hay que dejarla durante tres días en el agua sin cambiarla. Es normal que esta agua se enturbie o parezca sucia.
- Al cuarto día, hay que sacar la rosa y enjuagar el cuenco sólo con agua. Se enjuaga también la rosa con delicadeza. Se vuelve a llenar el cuenco y se mete la rosa de nuevo otros cuatro días, durante los cuales habría que limpiar la rosa y cambiar el agua una vez al día.
- Al séptimo día la Rosa de Jericó habrá cumplido su proceso de limpieza y adaptación a su nuevo entorno. A partir de ese momento, ya se puede disfrutar de la Rosa de Jericó y hacerle peticiones si se desea.
 
Se puede secar de nuevo y volver a realizar el proceso de "resurrección" las veces que se quiera.
 
La Rosa de Jericó además, repele las moscas y elimina los olores desagradables.
 
Formato: planta en seco de unos 8 cm de diámetro aproximadamente.

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Rosa de Jericó conocida también como Anastática (del griego, anastasis, resurrección) o Hierochúntica (del griego, hiero, sagrado), es una planta procedente del desierto con gran resistencia a la desecación. Utilizada en la antiguedad para predecir el tiempo y atraer prosperidad al hogar.

La rosa de Jericó tiene la capacidad de sobrevivir a largos periodos de sequia. Puede pasar incluso años. Con la falta de agua se seca, contrayéndose y quedándose cerrada. Al ser hidratada vuelve a vivir, es por eso que se dice que resucita. En los desiertos son arrastradas por el viento, diseminando sus semillas.

Modo de empleo:
- Llenar un cuenco de agua y meter la rosa de Jericó seca. En pocas horas, empezará a abrirse la planta. Hay que dejarla durante tres días en el agua sin cambiarla. Es normal que esta agua se enturbie o parezca sucia.
- Al cuarto día, hay que sacar la rosa y enjuagar el cuenco sólo con agua. Se enjuaga también la rosa con delicadeza. Se vuelve a llenar el cuenco y se mete la rosa de nuevo otros cuatro días, durante los cuales habría que limpiar la rosa y cambiar el agua una vez al día.
- Al séptimo día la Rosa de Jericó habrá cumplido su proceso de limpieza y adaptación a su nuevo entorno. A partir de ese momento, ya se puede disfrutar de la Rosa de Jericó y hacerle peticiones si se desea.
 
Se puede secar de nuevo y volver a realizar el proceso de "resurrección" las veces que se quiera.
 
La Rosa de Jericó además, repele las moscas y elimina los olores desagradables.
 
Formato: planta en seco de unos 8 cm de diámetro aproximadamente.

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