La maca es una planta originaria de los andes centrales del Perú que crece por encima de los 3,500 metros sobre el nivel del mar y que gracias a su alto valor nutritivo y medicinal tuvo gran importancia en la alimentación de la población nativa permitiéndola desarrollar una gran resistencia al intenso frío y al aire enrarecido (bajo nivel de O2), características propias de estas zonas alto-andinas.
Se dice, que las tropas del antiguo imperio incaico, eran alimentadas con esta raíz antes de iniciar las duras y largas campañas de conquista de nuevos territorios (Pulgar Vidal).
La maca fue un cultivo muy importante para la alimentación de los antiguos peruanos, pero a partir de la conquista y con el paso del tiempo su cultivo fue disminuyendo, entre otras causas por la introducción de otros cultivos y porque fue satanizada (según los frailes de la época, exacerbaba la lujuria de quienes la consumían). Esta planta estuvo al borde de la extinción hasta que a partir de 1961 fue recobrando importancia a raíz de un trabajo de investigación presentado como tesis de Bachiller por la Dra. Gloria Chacón, “Estudio fotoquímico del Lepidium meyenii Walp”, al que siguieron muchos e importantes trabajos de investigación que fueron demostrando las distintas cualidades de esta raíz entre las que destacaremos su capacidad para mejorar el rendimiento físico e intelectual de quienes la consumen así como de mejoría de los síntomas producidos por el estrés y la depresión.
Entre sus muchas cualidades, en esta oportunidad vamos a referirnos a la importancia que tiene esta raíz por su alto valor nutritivo y a sus propiedades como reconstituyente, fortificante y energizante.
En su composición química, su contenido en alcaloides (macainas 1, 2, 3, y 4), proteínas en forma de aminoácidos (18) que incluyen la mayoría de A. esenciales; carbohidratos; vitaminas, especialmente las del complejo B, sobre todo la B12 y minerales, Calcio, Fierro, Magnesio, Fósforo, Potasio y Zinc, van a sustentar el que se la recomiende como energizante general del organismo ante estados de carencia o sobreesfuerzo.
Pero además la maca posee un efecto sedante y relajante del Sistema nervioso, gracias a su alto contenido en vitaminas del complejo B que tonifican o fortalecen al S. Nervioso y también por su contenido en Magnesio y Zinc, que ayudan a regular y estabilizar las reacciones de nuestro S. Nervioso ante situaciones producidas por estados de estrés.
Presentamos algunos reportes y trabajos de investigación que tienden a confirmar lo observado en la práctica clínica en relación a los efectos energizante, revitalizante y reconstituyente de la maca, así como su capacidad de regular y mejorar los síntomas de algunos cuadros depresivos y situaciones de estrés.
En 1992 se determinó que la fructosa y glucosa indispensables para mitigar la fatiga en los atletas, son los principales azúcares de la Maca (Yllescas y col.).
La NASA incluye Maca en la dieta de los astronautas porque favorece su estado físico, lucidez y reflejos para cumplir sus importantes y riesgosas misiones (Arellano 1996).
Estudio que prueba el aumento de resistencia física:
Se introdujeron ratones en una piscina y se controló el tiempo de nado de cada uno.
Grupo de referencia: resistencia promedio, 700 segundos.
Grupo alimentado con Maca: resistencia promedio, 1,300 segundos.
Estudio que prueba aumento de Fuerza física:
Se introdujeron ratas en una piscina con temperatura más baja a la del ambiente, luego fuera del agua, se registró el consumo de oxígeno hasta que recuperaron la temperatura normal.
Grupo de referencia, índice de consumo de oxígeno, 98.
Grupo alimentado con Maca, índice de consumo de oxígeno, 86.
Estudio sobre alivio de Estrés:
Se formaron dos grupos de ratas, se les presentaron estímulos aversivos con intervalos de 12 horas. En total se realizaron 4 controles y se registraron los diferentes parámetros encontrados:
Resultados índices de estrés:
Grupo de referencia, 28 – 37 – 37 – 32.
Grupo de Maca, 19 – 21 – 22 - 19.
24 horas más tarde se registró la diferencia más notoria entre los dos grupos:
Grupo de referencia, 13 de estrés.
Grupo de maca, 0 de estrés.
Fuente de estos estudios: Universidad Cayetano Heredia.
Lima, marzo del 2007.
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