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La
MACA (lepidium meyenii) es una crucífera calificada como una de
las raíces y tubérculos andinos de más alto contenido
proteico. Hasta hace pocos años, esta nutritiva raíz de los
Andes era poco o nada conocida para la gran mayoría de los
habitantes del mismo Perú (exceptuando los habitantes de los andes) y claramente ignorada por el resto
del mundo.
La maca (también llamada maca peruana o maca andina) tiene la sorprendente cualidad de crecer a alturas
extraordinarias: de 3800 a 4800 metros de altura en lo más
inhóspito de la cordillera de los Andes, donde las temperaturas
son extremas, pasando del intenso calor de la mañana a las heladas de
la noche, con gélidos vientos, nevadas persistentes y alta
intensidad de la luz solar. En esta zona tan hostil,
donde hay poco oxígeno, existe rara vegetación; sólo crecen
patatas amargas y maca. No existen árboles, sólo hay plantas
de pocos centímetros de altura.
Este tubérculo, de aspecto insignificante y de raíz
tuberosa del tamaño y forma de un rábano común; es
fácilmente secado al sol y mantiene sus cualidades nutritivas,
con altos niveles de hierro, durante varios años de almacenaje.
Es un excelente alimento y los incas lo usaban además por su
acción potenciadora de la fertilidad y su acción sobre la
conducta sexual.
Se han realizado numerosos estudios exitosos sobre la
actividad fertilizante de la maca peruana en animales (Dra Chacón,
1961) y en seres humanos (Gonzalez, 2001). El año 1980,
científicos de Alemania y de Norte América que estaban
haciendo estudios de las hierbas en el Perú, reavivaron su
actual interés en la Maca, nombrándola "el cultivo
perdido de los Incas".
Algunos de sus ingredientes que han sido identificados son:
aminoácidos, proteínas, vitaminas, minerales, trazas y
metabolitos secundarios.
Se ha encontrado evidencia antropológica del cultivo de la
maca en el Perú desde el año 1600 antes de cristo. La maca
era considerada por los incas como un regalo de los dioses.
Ellos, además de cultivar la maca como alimento, la utilizaban en
ceremonias religiosas para danzas y rituales. Las crónicas
españolas cuentan que durante la conquista del Perú, los
animales traídos de España no se reproducían con normalidad a
esas alturas; los nativos advirtieron a los conquistadores que
alimentaran a sus animales con maca; con lo que consiguieron
alcanzar los niveles de reproducción normales. Es así que
durante los cien primeros años de colonia formó parte de los
tributos exigidos por el Encomendador (Chacón,1990).
Con respecto a la maca, el padre Cobo, durante la época de
la colonia, contó : “la maca crece en los sitios más
agrestes y fríos de la puna donde no hay posibilidades de
cultivar ninguna otra planta alimenticia”.
La maca es una planta de
comportamiento bienal en alturas, siendo autógama, cleistógama,
con una fase reproductiva de cinco meses y con una floración que
dura dos meses.
Raíz: (hipocolito), de forma globosa redondeada, axonomorfa
y napiforme. Tiene colores que varían desde el amarillo claro
hasta el negro, pasando por el marrón, el morado, etc. con
tamaños de 3-6 cm. de diámetro transversal y de 4-7 cm.
longitudinal, parecido a un rábano (cono invertido). La raíz
es lo principal en la elaboración de productos. No existe una
verdadera diferencia en el sabor o en la composición química
según el color de la raíz.
Tallo: Corto y poco visible, como el de la zanahoria o el del
rábano.
Hojas: Arrosetadas, compuestas, con vaina ensanchada,
pecíolo largo con la cara superior aplanada. Limbo compuesto,
tiene un largo de 6 a 9 cm.; las básales son pinnatífidas y
las caulinares algo reducidas.
Inflorescencia: Racimo compuesto y raramente simple. Las
flores forman grupos, son auxiliares hermafroditas,
actinomorfas, de color verde-claro y pequeñas, cáliz de
prefloración blanquecina y corola con 4 pétalos libres
ligeramente encorvados hacia el ápice.
Fruto: Silicua, ligeramente amagrinado. Con una sola semilla
en cada celda, ovoides de color amarillento-rojizo, de 1-2 mm.
de ancho.
La maca es cultivada principalmente por su
raíz tuberosa que es botánicamente conocida como hipocolito (ej
: rábano, nabo). La planta de la maca tiene la sorprendente
cualidad de crecer a alturas extraordinarias (de 3800 a 4800
metros) en la inhóspita puna peruana; donde las temperaturas son
extremas: del intenso calor de la mañana a las gélidas heladas
de la noche.
La puna es un lugar bonito pero de condiciones extremas, en
esta zona ecológica hay rara vegetación, solo crecen patatas
amargas y maca. El aire contiene poco oxigeno, los rayos
solares son extremadamente intensos y los vientos muy fuertes;
es por estas razones que carece de árboles y sólo posee plantas
de pocos centímetros de altura.
La plantación de la maca se realiza de septiembre a
diciembre. Las semillas son esparcidas en los campos para ser
cosechadas en 6 a 8 meses. Luego de recoltadas, las raíces son
puestas a secar al sol por 2 meses, periodo en el cual pierden
el 75% de su peso original. Este proceso de secado lento
ocasiona que la maca cambie de sabor: de un sabor amargo-picante
a un sabor acaramelado. Esta raíz seca puede almacenarse por 4
años sin perder sus propiedades.
El cultivo de la maca puede agotar a la tierra, es por esto
que luego de la cosecha, se deja reposar a los campos de cultivo
por 5 a 10 años. El uso de herbicidas no es necesario para este
cultivo ya que la maleza no crece en el hostil ambiente de la
puna. |