Es una planta perenne que llega a medir entre 1.5 y 2.5 m de altura cultivada y domesticada desde la época prehispánica. Tiene raíces suculentas que almacenan en su pulpa sustancias de agradable sabor dulce, flores terminales en cabezuelas pequeñas, amarillas o anaranjadas, su hábitat original son las tierras altas de los Andes y selva alta, entre los 1000 y 3400 msnm.
Las raíces frescas, contienen de 69 a 83% de agua, 0.4 a 2% de proteínas y 20% de azúcares, especialmente Inulina (polímero de la fructosa).
Las raíces secas contienen de 4 a 4-7% de ceniza, 6-7% de proteínas y un 65% de azúcares y K (potasio).
Las hojas secas contienen ácido cloro génico, triptófano y varios fenoles derivados del ácido caféico.
Tradicionalmente las raíces del Yacón son usadas para calmar la sed, según algunos cronistas, los “Chasquis” (mensajeros o correos de la época de los Incas) llevaban en sus alforjas esta raíz para satisfacer sus necesidades de agua y de ciertos electrolitos, anécdota comprensible si tenemos en cuenta que la raíz contiene un alto porcentaje de agua, azúcares y K.
Las hojas, tienen propiedades hipoglucemiantes (ayudan a bajar los niveles de glucosa en sangre) y lipolíticas (ayudan a bajar valores altos de colesterol en sangre) presentan también una moderada actividad hipotensora por lo que suelen ser usadas como complemento para tratar pacientes con diabetes tipo II y/o dislipidemias e hipertensión. |